Binibona

El actual nombre de Binibona, aparece en un documento del año 1300. No obstante, Bilamala, topónimo documentado en 1232, podría haber sido la primera denominación del actual Binibona, que ya el 1250 aparece como Benimalen y el 1290 como Benimala. Al año 1506 aparece documentado como Beniabona, que parece ser que sustituyó el de “rahal o alquería de Binimala” que aparece en el Libro del Reparto y parece ser un típico caso de cambio de nombre por razones supersticiosas.
Más tarde el cardenal Despuig en su mapa (1785) escribe el topónimo ‘’ Mira-buena’’, el que ha sido explicado por la buena perspectiva que este lugar presenta hacia las villas del pla de Mallorca.
El pueblo de Binibona ha sido pionero en lo que a turismo rural refiere y tendremos que visitarlo si queremos conocer de primera mano los mejores ejemplos.
Fuente: ORDINAS GARAU, Antoni (2005) Guia de Binibona.

Imágenes del pueblo

Lugares de interes

Binibona

La villa de Binibona se encuentra situado en dos kilómetros de Caimari, saliendo por la calle de Binibona.

En primer lugar debemos destacar las casas de Can Beneït. El acceso antiguo se sitúa al noroeste, después de una pared a la derecha con un portal barroco. El portal exterior es una portalada de arco redondo adovelado que comunica con la clastra. Al fondo, se abre el portal de la casa, de arco redondo. La fachada es de tres plantas de alto. El oratorio privado, a la izquierda del patio, está dedicado a la Virgen María de Carmen, con un retablo que fecha de 1877. El acceso por la portassa quitando muestra una carrera donde se abre un arco rebajado que deja a una clastra, al fondo de la cual se abre un portal adintelado con marca conopial, que conduce a la almazara. A la izquierda encontramos el bloque principal de las casas, de tres plantas de alto. La otra casa reseñable es Can Furiós, recientemente reformada. La fachada tiene dos plantas, con portal foráneo de arco redondo adovelado. A la derecha encontramos un colcador. El primer piso muestra dos ventanas, una de las cuales, la de la derecha, es de balcón. Hay que destacar otras casas como Can Peroi o la Casa Nova.

La aldea tiene origen medieval, puesto que aparece en la documentación del siglo XIII con el nombre de Binimala. Parece que en el siglo XVI se cambió el topónimo viejo por el de Binibona, por razones supersticiosas. El núcleo fundacional surgió en el entorno de las casas de Son Catxo, actualmente conocidas como Can Beneït. A finales del siglo XVI había un total de siete casas. Un siglo más tarde se documentan diez y a finales del XIX una treintena. La misa se celebraba en la capilla de Can Beneït a partir de 1784. Durante buena parte de la época moderna las casas de Binibona fueron tenidas bajo alodio y dominio directo del marqués del Palmer. A principios del siglo XX el núcleo estaba conformado por unas 27 casas y contó con alcalde pedáneo, cura y escuela pública de niños, inaugurada al 1919. A partir de la década de los cincuenta, después de unos años de casi desocupación total, los extranjeros empezaron a rehabilitar las casas para destinarlas como segundas residencias o pequeños hoteles rurales.

Ca’n Beneït

Calle de Binibona, 0.

Estas casas de posesión forman un conjunto que se organiza alrededor de dos patios. En la más antigua encontramos las casas de los posaderos, de los siglos XVI-XVII, y la capilla, fruto de la reforma del siglo XIX. Esta clastra se cierra hacia el el exterior con un sencillo muro, donde se encuentra el portal foráneo, rematado por un gran arco de medio punto enmarcado de piedra arenosa con jambas de piedra. Al exterior de la clastra se encuentra un cercado encima un aljibe, al cual se accede atravesando un curioso portal, posible vestigio de una edificación que no se llegó a acabar nunca. La clastra más pequeña es fruto de las reformas del siglo XIX, que modificaron el acceso principal del conjunto, con un nuevo portal foráneo orientado hacia el casco urbano. Este portal se abre a un muro sobre el cual transcurre un pasillo a manera de mirador. Hay que destacar la presencia de un aljibe desde la cubierta del cual se accede en la casa de los señores. También es bastante interesante la escalera de piedra con pasamanos de hierro forjado que salva el desnivel entre el suelo de la clastra y la cubierta del aljibe.

Las construcciones más antiguas de este conjunto datan del siglo XVI, a las cuales se fueron añadiendo las edificaciones posteriores. Las casas de los señores se reformaron profundamente hasta adquirir la configuración actual a finales del siglo XIX. Hace pocos años ha sufrido una nueva reforma, que ha afectado todo el conjunto para adaptarlo al nuevo uso vacacional como agroturismo.

Ses Figueroles

Finca pública localizada al norte del municipio de Selva. Se puede acceder a través de varios caminos de montaña, especialmente desde Binibona y desde el Coll de sa Batalla (Escorca).

Cuenta con una extensión de 308 ha. Es una posesión de montaña cubierta por encinares, ullastres, chaparrales y carritx, entre los cuales destacan algunas encinas y pinos. Hay restos de campos marjats de olivo, almendro e incluso de huerto, abandonados en la actualidad e invadidos por los diferentes chaparrales. La finca está surcada por el torrente des Cascabeles, cañón kárstico de un alto valor naturalístico y paisajístico. En ses Figueroles abundan los endemismos botánicos como son la dedalera, la estepa joana, el azafrán borde, el llampúdol borde, la estepa blanera, y un largo etcétera. También viven diferentes especies de vertebrados forestales como son la marta, el mostel, el pinzón, el ferreret, la paloma torcaz, etc. Se trata de una pequeña posesión de montaña donde se localizan las casas –de gran rusticidad y sobriedad- diversas fuentes y caminos de montaña, conjuntos marjats, las ruinas de las casas de sa Ruta y la única casa de nieve del término de Selva, hoy completamente en ruinas.

Las referencias más antiguas de la finca de Ses Figueroles se remontan al 1291 cuando se menciona el cobertizo Figueroles en una venta. El año 1370, entre los deslindes de Alcanella ya existían las Figueroles. El 1456 se establecen dos piezas de tierra dichas las Figueroles, y pocos años después se menciona la montaña denominada las Figueroles. Las tierras que hoy conocemos con este nombre pasaron a ser propiedad de la familia Amer de Can Catxo. Con alguna interrupción, la familia Amer conservó la finca hasta que al 1997 fue vendida al Gobierno Balear.